La importancia del post procesado
Miércoles, 13 de Mayo, 2009
Os invito a que leaís el artículo homónimo que ha sido publicado en foto microsiervos. Me ha parecido sencillo y acertado. La mayoría de los comentarios ayudan a entender un poco mejor el debate, pero me quedaré con uno:
Yo creo que existe por parte de los fotógrafos cierta sensación de culpabilidad por conseguir mejorar “artificialmente” una fotografía y creo, por otra parte, que esa sensación es totalmente normal.
Al fin y al cabo todos queremos realizar esas fotografías que transmitan a la primera, llegar al ordenador, descargar y decir “Que pasada, no hay que hacerle nada” … y es un objetivo que por otra parte nos hará ir mejorando…Quizás de ahí venga el debate…
No obstante, y sin entrar a valorar si debiéramos distinguir entre fotografías e imágenes, personalmente yo me lo tomo como una expresión que unas veces va en blanco y negro, otras en color, y a veces todo lo contrario…
A raíz de dicho artículo me he topado además con un estracto de una entrevista a Enrique Cano en el número 152 de la revista Superfoto tratando también con el debate del post procesado:
¿Y los negativos no se manipulan? ¿Acaso no se hacían reservas cuando positivabas? Hemos manipulado toda la vida. Cuando tomamos una foto también estamos manipulando la realidad, ¿por qué se toma una y no otra? Cuando haces una foto eliges qué encuadras y qué es lo que te interesa. Manipulamos desde el momento en el que cogemos una cámara y nos la ponemos en la cara. Lo que pasa es que el término manipular debemos cambiarlo por elegir. Manipular es que hagas la foto y le pongas o le quites algo que no estaba.
El debate está servido pero, al contrario de criticar a los puristas, he llegado a la conclusión de que lo que verdaderamente desearía es aprender a capturar la imagen que veo en mi cabeza con una cámara y olvidarme de todo lo demás.
Si no puedes con el enemigo, únete a él o haz que él se una a ti
Lunes, 16 de Febrero, 2009
Como casi todos los que leéis este blog sabréis, estamos preparando un concurso de fotografía entre amigos impulsado por la srta. amarilla. Uno de los temas que más controversia levanta es el retoque, al que me referiré como postproceso (entiendo por tal todo el proceso que hay desde que se pulsa el disparador de la cámara hasta que la fotografía se muestra al público).
En principio voy a distinguir varias partes del postproceso distintas: el revelado RAW y la manipulación posterior con un programa de tratamiento de imagen (por ejemplo gimp o Photoshop).
El revelado RAW no puede considerarse como retoque puesto que simplemente se trata de procesar la imagen que ha captado nuestro sensor digital y convertirla en un formato de imagen (generalmente jpg) permitiendo cierto control sobre aspectos de la fotografía como son, por ejemplo, la exposición, el contraste, el balance de blancos,… algunos de los cuales podemos controlar antes de tomar la fotografía con las opciones de la cámara.
A partir de aquí lo que hagamos con la fotografía sí puede considerarse retoque. Aunque reconozcamos que hay ciertos grados del mismo. Por ejemplo, poner un marco a una fotografía y hacer un viñeteado no son técnicas muy intrusivas.
Finalmente decir que ya que la mayoría no comparte mi opinión y que mahoma no se quiere bajar del burro voy a intentar que sea la montaña la que se acerque a mi y no al contrario. Para ello os voy a ir dejando algunos tutoriales sobre tratamiento de imagen que os pueden ser de mucha utilidad (lo han sido para mi, aunque no sé hasta que punto he sabido aprovecharlos). El primero de ellos trata sobre la conocida pero nunca entendida herramienta de ajuste de niveles y curvas.
Espero que os guste y os paseís al lado oscuro.
¿Cuántos policías borrachos hacen falta para capturar a un ladrón borracho?
Jueves, 4 de Diciembre, 2008
Hoy ha sido día de conferencias. En cualquier trabajo de investigación es necesario ponerse al día asistiendo a diversas charlas y esa ha sido mi ocupación hoy. Generalmente las conferencias en matemáticas suelen ser técnicas, ásperas y, muy a menudo para mi, difíciles de seguir. Es raro encontrar una charla que te llame poderosamente la atención salvo que sea la tuya.
Hoy ha habido una excepción. Un americano, al que llamaremos en adeltante Fito por mantener la privacidad, ha dado una charla que podemos calificar de ¿extravagante? Su objetivo ha sido demostrar el siguiente teorema:
Teorema. El tiempo estimado de captura de un ladrón borracho es finito si, y sólo si, el número de policías borrachos que lo persiguen es mayor o igual a 4
Dicho de otra manera, si tres (o menos) policías borrachos trataran de capturar a un ladrón borracho también nunca lo conseguirían. Pero esto es serio señores, no se trata de ninguna broma y el problema no es baladí.
Para resolverlo el principal escollo es saber cómo se comporta una persona borracha (¡sigo sin estar de coña!). Fito decidió que su compartiento lo modela el movimiento browniano. Para no aburrir a la audiencia con lemas técnicos, proposiciones y resultados clásicos sobre la ecuación de ondas y el problema de Dirichlet simplemente diré que bajo esa hipótesis (plausible además) el número mínimo de policías borrachos necesarios debe ser mayor o igual que cuatro y, lo que es más importante aún, la ventaja que lleve el ladrón no es importante.
Ahí queda, para que veais que las matemáticas pueden resolver problemas de la vida cotidiana